Epidemiologia

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos señala conclusiones de varios estudios recientes realizados en la población norteamericana:

  • Un promedio de 1 de cada 96 niños presentan un TEA.
  • Los TEA son hasta 5 veces más comunes en niños que en niñas
  • En gemelos idénticos se ha visto que si uno presenta un TEA, el otro tiene hasta 96% probabilidad de que padezca también
  • En la mayoría de los casos se puede observar la sintomatología antes de los 24 meses de edad.

Señales de alarma

Los padres son los primeros que ven las señales iniciales.

Es muy importante que se pongan en contacto con especialistas si observan algunas de las siguientes señales en sus hijos. El TEA diagnosticado a una edad precoz lleva a una intervención temprana lo que nos conduce finalmente a un pronóstico mucho mejor que en casos de detectarlo a una edad más avanzada.

Algunas señales de alarma son la detección de dificultades en los siguientes aspectos: 

  • Balbuceo de sonidos
  • Notar la diferencia entre los padres y otras personas
  • Imitación de gestos y expresiones faciales
  • Señalar para pedir lo que quiere
  • Iniciar juegos e interactuar con los demás
  • Mostrar sus juguetes, juegos
  • Pedir cosas o deseos
  • Realizar actividades variadas
  • Rabietas sin un motivo aparente
  • Responder a su nombre y a preguntas
  • Tener y mantener contacto ocular
  • Seguimiento de instrucciones
  • Presenta resistencia a los cambios de rutinas y hábitos

Además de estas señales queremos mencionar que en los Trastornos del Espectro del Autismo a menudo pudieran estar asociados a otras alteraciones, como: hiperactividad, dificultades a nivel motor, problemas de salud, problemas intestinales, problemas de sueño, alteraciones intelectuales, dificultades de concentración, etc.